19 de mayo de 2025
Estadísticas judiciales de Greenwashing 2025: Tendencias y probabilidades de éxito
El enfrentamiento jurídico contra el greenwashing está cobrando impulso. La Directiva UE 2024/825 (EmpCo) sancionará más infracciones a partir de septiembre de 2026, pero ya se observan tendencias claras en la jurisprudencia. Este artículo analiza las sentencias disponibles de los primeros cinco meses del año 2025 para ofrecer a los responsables de marketing una evaluación fundamentada de la situación actual.
Tendencias actuales en las demandas por greenwashing
El análisis de las sentencias de acceso público de tribunales federales, tribunales superiores regionales y tribunales regionales muestra una clara tendencia al alza en las demandas relacionadas con el greenwashing. Hasta el 19 de mayo de 2025 se han dictado 35 sentencias (BGH, OLG, LG), en las que la mayoría (28 casos, 80%) dieron la razón a los demandantes. 5 sentencias fueron favorables a los demandados y 2 casos terminaron en acuerdo. Las altas tasas de éxito de los demandantes subrayan la necesidad de revisar cuidadosamente la propia comunicación.
Los valores litigiosos promedio varían según el nivel judicial. En el BGH se sitúan en torno a los 60.000 euros (con valores máximos de hasta 200.000 euros), en los tribunales superiores regionales en torno a los 30.000 euros y en los tribunales regionales en un promedio de 15.000 euros. Estas cifras demuestran que las demandas por greenwashing son relevantes no solo en principio, sino también financieramente.
Motivos frecuentes de demanda y factores de éxito
Los motivos de demanda más frecuentes en el año 2025 se pueden clasificar en las siguientes categorías:
* **Declaraciones de neutralidad climática (40% de los casos):** Aquí el foco está en las afirmaciones basadas en compensación de CO2 (offsetting). La sentencia del BGH (I ZR 98/23) del 27.06.2024 (Katjes) ha elevado el listón y exige una divulgación transparente de los mecanismos de compensación. * **Términos ambientales genéricos (30% de los casos):** Términos como "sostenible", "respetuoso con el medio ambiente" o "verde" se califican frecuentemente como engañosos cuando no están respaldados por pruebas concretas y mensurables. * **Certificaciones ausentes o insuficientes (20% de los casos):** Las empresas que hacen referencia a aspectos de sostenibilidad deben respaldarlo con certificaciones reconocidas. EU-Bio, Fairtrade FLO o GOTS son ejemplos de ello. * **Información engañosa sobre reciclaje y materiales (10% de los casos):** Las afirmaciones sobre la reciclabilidad de los productos o el uso de materiales sostenibles deben ser correctas y verificables.
Los demandados suelen ganar cuando pueden presentar certificaciones externas concretas, demuestran una metodología completa (por ejemplo, análisis de ciclo de vida, LCA) y reaccionan rápidamente a las advertencias (en un plazo de 7 días).
Certificaciones relevantes en el contexto del greenwashing
La elección de la certificación correcta es decisiva. Además de las certificaciones ya mencionadas como EU-Bio, Demeter o Fairtrade FLO, también son relevantes estándares como OEKO-TEX 100 (textiles), Bluesign (producción textil) y FSC/PEFC (madera y papel). Para las empresas que desean mejorar su balance climático, ISO 14064-1 (huella de CO2) y SBTi (Science Based Targets initiative) son referencias importantes. El uso de una certificación reconocida reduce considerablemente el riesgo de demandas.
Perspectivas para 2026 y la Directiva EmpCo
Con la implementación completa de la Directiva EmpCo a partir del 27 de septiembre de 2026, se espera un aumento significativo de los procedimientos. Especialmente las prohibiciones per se para "climáticamente neutro" con offsetting (Anexo I n.º 4a UCPD en la versión EmpCo) y las afirmaciones genéricas (Anexo I n.º 2 UCPD en la versión EmpCo) darán lugar a un incremento de las demandas. Cabe esperar que las demandas institucionales (por ejemplo, de asociaciones de consumidores) también se vuelvan más frecuentes.
Los responsables de marketing deben actuar ahora y orientar su comunicación hacia el nuevo marco jurídico. Una revisión proactiva de los propios materiales publicitarios, el uso de afirmaciones claras y verificables y la utilización de certificaciones reconocidas son pasos decisivos para minimizar el riesgo de demandas. Es recomendable el asesoramiento temprano de un jurista con experiencia.

